En este blog quiero presentar algunos de los cuentos que escribo cuando no tengo la cabeza metida en algún problema de programación, lo que no pasa casi nunca.

Esto quiere decir que, o después de casi 50 años haciendo este oficio todavía no he aprendido o que la programación es difícil: yo creo que la primera opción sea la más acertada.

Y así se va a demostrar que no sé ni leer programar ni escribir.